Washington. Estados Unidos entra este lunes 2 de noviembre en las últimas horas de campaña antes de las elecciones legislativas del martes 3, una jornada que determinará la composición del Congreso y podría modificar el equilibrio político nacional.
Los candidatos republicanos y demócratas intensifican sus actividades para movilizar a los electores en un escenario marcado por debates económicos, migratorios y de política exterior.
¿Qué está en juego?
Las elecciones de mitad de mandato permiten renovar la totalidad de la Cámara de Representantes y una parte del Senado.
Los resultados determinarán qué partido tendrá mayor capacidad para impulsar o bloquear determinadas iniciativas legislativas.
También influirán sobre las negociaciones presupuestarias y la supervisión del Poder Ejecutivo.
La economía ocupa un lugar central
El costo de vida, las tasas de interés y las oportunidades laborales forman parte de las principales preocupaciones de numerosos votantes.
Los partidos presentan propuestas distintas sobre impuestos, gasto público y políticas económicas.
La participación será decisiva
En diferentes estados se ha desarrollado la votación anticipada, mientras otros electores acudirán a las urnas durante la jornada oficial.
La participación puede resultar especialmente importante en contiendas competitivas.
Una elección observada internacionalmente
Las decisiones del Congreso estadounidense pueden influir sobre comercio, cooperación internacional y política exterior.
Por esa razón, gobiernos y mercados financieros siguen de cerca el proceso.
Los resultados todavía están pendientes
Aunque las encuestas y los análisis ofrecen indicios sobre las preferencias de los votantes, no sustituyen el recuento oficial.
La composición definitiva de las cámaras dependerá de los resultados certificados conforme a los procedimientos de cada estado.
Estados Unidos llega así a una jornada electoral que puede definir el rumbo político del país durante los próximos dos años.




