Un estudio innovador realizado por la Universidad de Stanford ha revelado que la vacuna contra el herpes zóster podría ofrecer un beneficio adicional: disminuir el riesgo de demencia en un 20% en adultos mayores. La investigación, que analizó datos de más de 280,000 personas en Gales, encontró que quienes recibieron la vacuna no solo evitaron los brotes de herpes, sino que también mostraron una menor probabilidad de desarrollar demencia en los años siguientes.
Los hallazgos, publicados en Nature Medicine, sugieren que la vacuna podría actuar reduciendo la inflamación o las alteraciones inmunológicas que, con el tiempo, dañan el cerebro. Además, se observó que las mujeres se beneficiaron más de esta protección, posiblemente debido a diferencias en su sistema inmunitario.
Aunque los resultados son alentadores, los científicos enfatizan la necesidad de realizar ensayos clínicos para confirmar estos efectos. Si se corroboran, la vacuna podría convertirse en una estrategia clave para prevenir la demencia, una de las enfermedades más devastadoras en la vejez.




