jueves 8 de octubre de 2026 12:23 pm
Search
Tu periódico digital en New York
PATROCINADOR OFICIAL

Pocos productos de supermercado tienen una trayectoria financiera tan llamativa como el aderezo ranch. Vendido inicialmente a 75 centavos por paquete en un negocio por correo que ocupó todas las habitaciones de la casa de su creador, el ranch es hoy un negocio de más de mil millones de dólares anuales que en 2024 superó al kétchup como el condimento de mayor valor de venta en Estados Unidos. La historia de esa escalera comercial es, como reconoció su propio inventor, «una historia estadounidense».

El punto de partida fue casi casual. Steve Henson, contratista de fontanería en Alaska en los años cincuenta, creó una mezcla de suero de leche, mayonesa, hierbas y especias para que sus trabajadores comieran verduras sin protestar. En 1956, él y su esposa Gayle compraron un rancho turístico en Santa Bárbara, California, bautizado Hidden Valley, donde el aderezo se volvió la atracción principal: los huéspedes compraban frascos para llevar, y Henson convirtió la demanda en un negocio de mezcla seca por correo, vendiendo paquetes que el cliente preparaba en casa añadiendo suero de leche y mayonesa.

La profesionalización llegó por etapas. El primer cliente comercial fue el Cold Spring Tavern, propiedad de la amiga de los Henson Audrey Ovington. Luego vino la incorporación de la empresa, la apertura de una fábrica y la distribución primero regional y luego nacional. El gran salto ocurrió en octubre de 1972, cuando Clorox compró la marca por 8 millones de dólares —un retorno formidable para «un poco de suero de leche, mayonesa y hierbas»— y se dedicó a resolver el gran problema del producto: la perecibilidad. En 1983 lanzó la primera versión embotellada estable, y con ella el ranch dejó de requerir preparación casera.

La competencia amplió el mercado. Ken’s, Kraft Foods y Wish-Bone lanzaron sus propias versiones, y la década de los 80 lo convirtió en sabor de botana con los Doritos Cool Ranch (1987), a la que siguió la expansión a las papas fritas con las Hidden Valley Ranch Wavy Lay’s (1994) y a las pizzerías con Domino’s, que en 1994 lo promovió como dip para alitas y cortezas. En 1992, el ranch ya había superado al aderezo italiano como el más vendido del país, posición que mantiene hasta hoy.

El presente del negocio es de dominio casi total: 1,300 millones de dólares en ventas en 2024, el 40% de los estadounidenses considerándolo su aderezo favorito, y una versatilidad que lo ha llevado de la lechuga iceberg a las alitas picantes, los pepinillos fritos y la pizza. Curiosamente, su limitada familiaridad fuera de Estados Unidos y Canadá lo ha convertido incluso en artículo de recuerdo entre los visitantes internacionales, al punto de que la Administración de Seguridad del Transporte estadounidense tuvo que emitir un aviso durante el Mundial 2026 advirtiendo que las botellas estándar excedían el límite de líquidos de mano. Del campamento de Alaska a la mafia del carry-on mundial: el ranch completó la montaña.

#NegocioAlimenticio #RanchSales #Kétchup #HiddenValley #MarketingGastronómico

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *