sábado 30 de agosto de 2025 17:57 pm
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El presidente ruso, Vladímir Putin, viaja este domingo a China en un intento por blindar su economía y maquinaria de guerra frente a las crecientes presiones de Donald Trump y Occidente. Mientras Rusia enfrenta un aislamiento sin precedentes en Europa, el Kremlin encuentra en Asia a aliados dispuestos a desafiar las sanciones, desde Pekín y Nueva Delhi hasta Pionyang y Teherán. La visita, que incluye reuniones con Xi Jinping y la cumbre de la OCS, es crucial para sostener su ofensiva en Ucrania.

El respaldo económico que Trump no puede frenar Putin se reunirá con Xi Jinping para fortalecer la alianza frente a las amenazas de Trump, quien ha prometido aranceles y sanciones más duras. Sin embargo, el Kremlin cuenta con el suministro de armamento norcoreano e iraní, así como con las exportaciones de crudo a China e India, que en 2024 superaron los $115,000 millones. Aunque el comercio con China cayó un 8% en el primer semestre, Pekín sigue siendo un socio clave, mientras que India, pese a un arancel del 25%, ha reanudado las compras de petróleo ruso antes de la visita de su canciller a Moscú.

La OCS: Un frente unido contra las sanciones El lunes, Putin participará en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), donde buscará coordinar una respuesta a las políticas de Trump. La OCS, que incluye a India, Pakistán e Irán, es vital para eludir las sanciones occidentales en comercio y energía. Mientras, Corea del Norte —con quien Putin firmó un pacto de defensa mutua— sigue siendo el mayor proveedor de municiones, y Irán, aunque con tensiones, aporta drones y apoyo en el programa nuclear.

Kim Jong-un: El aliado incondicional de Moscú Putin también se reunirá con Kim Jong-un, con quien ha establecido una alianza militar sin precedentes. Corea del Norte no solo suministra armamento y tropas, sino que ha demostrado ser un socio leal en la guerra de Ucrania. El acuerdo firmado en 2024 incluye una cláusula de defensa mutua, algo que Moscú nunca ofreció a Irán. Mientras, Teherán —aunque decepcionado por la falta de respaldo ruso ante los ataques a sus instalaciones— sigue cooperando en el uranio enriquecido, donde Rusia ha ofrecido almacenar excedentes.

Putin apuesta por Asia frente a la presión de Trump Aunque Trump logró que Putin renunciara a sanciones a cambio de un alto el fuego en Ucrania, el líder ruso prioriza su relación con Xi Jinping y sus socios asiáticos. China sigue comprando crudo ruso, y India ha vuelto a importar petróleo antes de la visita de su canciller a Moscú. La estrategia es clara: mientras Occidente lo aísla, Asia lo respalda. La pregunta es si esta red de alianzas será suficiente para financiar la guerra en Ucrania a largo plazo.

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