El modelo de seguridad del presidente salvadoreño Nayib Bukele se convirtió en la bandera de una protesta celebrada en Haití, donde ciudadanos hartos de la violencia de las bandas armadas pidieron su aplicación en el país caribeño como vía para recuperar la tranquilidad.
La manifestación, que recorrió las calles del país, estuvo marcada por expresiones de agradecimiento hacia el gobernante centroamericano. «¡Viva el presidente Bukele! ¡Nosotros decimos gracias al presidente Bukele!», exclamó uno de los participantes, quien lo calificó como «el capitán de la seguridad» y insistió en que el pueblo haitiano necesita medidas contundentes para salir de la crisis.
Los manifestantes no solo pidieron la aplicación del modelo salvadoreño, sino que además reclamaron que Bukele no ceda ante posibles presiones de la comunidad internacional para evitar una intervención en Haití, en un respaldo explícito a la línea dura que caracteriza su gestión en El Salvador.
La recuperación de la normalidad fue otra de las demandas centrales. Con la consigna «Si queremos comercio, la calle no puede estar así», los participantes exigieron el despeje de las vías públicas y la reactivación del comercio, actividades que se han visto severamente afectadas por el accionar de los grupos criminales.
La protesta refleja el desespero de una población que convive con una profunda crisis de inseguridad, en un país donde las bandas armadas mantienen bajo su control amplias zonas del territorio y donde la presencia del Estado se ha debilitado en amplias regiones.
La posibilidad de una colaboración salvadoreña no es descartada por el propio Bukele, quien ha manifestado su disposición a cooperar con la recuperación de la seguridad en Haití. No obstante, cualquier intervención requeriría acuerdos entre los gobiernos involucrados, lo que deja en el terreno diplomático la decisión sobre la participación de El Salvador en el destino del país caribeño.




