viernes 2 de octubre de 2026 23:38 pm
Search
Tu periódico digital en New York
PATROCINADOR OFICIAL

Cuando Bad Bunny bromeó en el Saturday Night Live que EE.UU. tenía «cuatro meses para aprender español» antes de su actuación en el Super Bowl LIX, probablemente no imaginó que su comentario reavivaría un debate centenario sobre el idioma oficial del país. Pero la congresista Marjorie Taylor Greene, una de las voces más polémicas del Partido Republicano, no perdió la oportunidad: relanzó su proyecto de ley para declarar el inglés como único idioma oficial, argumentando que era el «momento ideal» para aprobarlo.

El proyecto, presentado en marzo de 2025, no elimina otros idiomas, pero exige que los futuros ciudadanos lean y comprendan la Constitución en inglés. Sin embargo, el trasfondo político es evidente: Greene vinculó el comentario de Bad Bunny —quien en 2024 evitó girar por EE.UU. por temor a redadas del ICE— con una supuesta «agenda de izquierda» para «imponer el español» en la cultura estadounidense. «Bad Bunny dice que Estados Unidos tiene cuatro meses para aprender español antes de su perversa y no deseada actuación en el medio tiempo del Super Bowl», escribió en X, añadiendo que la NFL debería «dejar de tener actuaciones sexuales demoníacas» en sus shows.

El Super Bowl, que se celebrará el 8 de febrero en Santa Clara, se ha convertido en un símbolo de esta división. Bad Bunny, el primer artista latino en actuar en solitario en el evento, es visto por sus seguidores como un emblema de la diversidad, pero para sectores conservadores, su presencia es una «provocación cultural». «No hay lugar seguro para personas que están ilegalmente en este país», había advertido días antes Corey Lewandowski, asesor de Seguridad Nacional, en un tono que refleja la tensión migratoria que subyace en el debate lingüístico.

La polémica no es nueva: EE.UU. nunca ha tenido un idioma oficial federal, y aunque el inglés es dominante, el español es el segundo idioma más hablado, con más de 42 millones de hablantes. Pero en un contexto de polarización extrema, hasta un chiste en el SNL puede convertirse en un pretexto político. Mientras Bad Bunny se prepara para hacer historia, el país discute, una vez más, qué significa ser estadounidense en un mundo cada vez más diverso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *