Si te gusta el bizcocho esponjoso y jugoso, esta receta de corona con piña y vainilla es perfecta para ti. Con un toque tropical de la piña y el aroma inconfundible de la vainilla, este postre es fácil de preparar y ideal para cualquier ocasión.
Ingredientes necesarios
- Piña natural: Puedes usar piña fresca (disponible todo el año) o piña en almíbar (ajustando el azúcar).
- Cerezas: Opcionales, pero añaden un toque dulce y colorido. También puedes usar fresas, higos o frambuesas.
- Esencia de vainilla: Un ingrediente clave que realza el sabor. Si prefieres, usa una vaina de vainilla desgranada.
Instrucciones
- Prepara la fruta: Pela la piña, retira los ojos y córtala en rodajas de 15 mm. Parte las rodajas por la mitad. Lava las cerezas, sécalas y deshuésalas.
- Prepara el molde: Engrásalo con mantequilla y coloca en el fondo las rodajas de piña y las cerezas, alternándolas.
- Precalienta el horno a 175°C.
- Monta las claras: Separa las claras de las yemas. Bate las claras hasta que empiecen a hacer picos, añade la mitad del azúcar y sigue batiendo hasta que estén firmes.
- Prepara la masa: Bate 50 g de mantequilla ablandada con el azúcar restante y la leche hasta que quede cremosa. Añade las yemas una a una, sin dejar de batir. Incorpora la esencia de vainilla, la harina tamizada y la levadura, mezclando bien.
- Integra las claras: Añade las claras montadas poco a poco, con movimientos envolventes para mantener el volumen.
- Hornea: Vierte la masa sobre la fruta en el molde y hornea 45-50 minutos.
- Enfría y sirve: Deja enfriar un poco, desmolda la corona sobre una rejilla y deja que se enfríe antes de cortar.
Recomendaciones
- Claras bien montadas: Son esenciales para un bizcocho esponjoso y ligero.
- Molde de corona: Ideal para una presentación bonita y un horneado uniforme.
- Piña en almíbar: Si no tienes piña fresca, esta es una buena opción. Solo reduce el azúcar de la receta.
¡Un bizcocho delicioso, jugoso y lleno de sabor que todos disfrutarán!




