viernes 2 de octubre de 2026 12:32 pm
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La apertura

Los tickers del NYMEX abrieron el jueves con ese nerviosismo particular que solo produce Oriente Medio. Los operadores ya conocían el titular que movería el día — The Wall Street Journal lo había solado horas antes: el Pentágono prepara un tercer grupo de ataque de portaviones y miles de marines rumbo al Golfo. Entre 9,000 y 10,000 efectivos, el mayor refuerzo estadounidense desde que el conflicto con Irán comenzó.

El cierre en verde

Al caer la tarde, la cuenta estaba clara: el petróleo de Texas subió 2.45 dólares — un 2.7 % — hasta 92.87 dólares el barril en los contratos de noviembre. Su hermano internacional, el Brent, subió aún más: más del 4 %. El mercado, una vez más, pagó su prima de riesgo geopolítico: cada portaaviones que cruza el océano encarece el barril.

El telón de fondo diplomático

Y es que la diplomacia sigue estancada exactamente donde la dejamos el miércoles: Irán recibió una propuesta estadounidense — la respuesta de Washington al plan de siete días de Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz, plan que Trump había rechazado de plano — pero ningún acuerdo asoma. Mientras tanto, el Hormuz sigue bloqueado, y el mundo aprendió a mirar mapas alternativos.

El mapa que salva: la ruta saudí

Ahí entra la historia silenciosa de la semana: el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí, esa tubería gigante que cruza el reino de costa a costa para esquivar Ormuz. Los drones hutíes la golpearon a mediados de septiembre y los saudíes la cerraron «como medida de precaución» — pero la repararon. «Fundamental para transportar el crudo fuera del Golfo», definió el analista David Morrison a CNBC. Con media capacidad recuperada, ese tubo de acero fue el dique que evitó que el barril corriera hacia los 100 dólares. En la sesión previa, de hecho, el WTI había tocado los 96.54 antes de retroceder.

El epílogo: números domésticos y viernes en vela

El cierre de la semana dejó además un dato interno: las reservas de gasolina de EE.UU. cayeron 1.7 millones de barriles (hasta 204.3 millones) y las de diésel, 2.3 millones — el consumidor estadounidense consume más de lo que las refinerías reponen. El viernes temprano, en Asia, el WTI respiraba plano cerca de 91.75, esperando la próxima portada: ¿un acuerdo en Qatar? ¿un disparo más en el Golfo? En este mercado, cada barril cotiza la respuesta. 🛢️📡

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