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La historia comienza en Maryland, hace 25 años, con una niña llamada Chinyere. Continúa en Nigeria —donde cursó parte de su secundaria y donde su familia mantiene raíces en el pueblo igbo— y prosigue en el noreste de Filadelfia, donde esa niña, ya convertida en científica computacional, se enteró de un concurso de la NASA con una pregunta simple y gigantesca: ¿cómo comerán los astronautas en Marte?

Su respuesta, un sistema modular de producción de alimentos llamado ANI, acaban de ganarle el primer premio del desafío «Mars to Table»: USD 300.000. Y el nombre no es un acrónimo elegante sin más: ANI honra a la diosa igbo de la cosecha y la fertilidad, la deidad de la tierra de sus ancestros, ahora invocada para alimentar humanos en otro mundo.

## La máquina de comer en Marte

Su creación es un ecosistema circular: cultivos en ambientes controlados, fermentación al estilo del pan y el yogur, hongos comestibles y nutrientes reciclados sin fin mediante biorreactores. Con una reserva limitada de comida terrestre, ANI produciría la mitad del alimento fuera del planeta, cocinaría platos frescos cada día y —detalle simpático y genial— transformaría cubos nutritivos en tacos o pasta con loncheras eléctricas. Todo ello diseñado para resistir la pérdida de energía, agua, equipos o tripulantes.

## Un concurso de exigencia deliberada

La NASA recibió 113 propuestas de 33 países y 28 estados, y pidió algo ambicioso: no aparatos sueltos, sino sistemas completos para 15 astronautas y 500 soles marcianos —cada uno de 24 horas, 39 minutos y 35 segundos—. «Los criterios fueron exigentes, pero intencionalmente lo fueron», admitió el juez principal Alexander Meyers. Cinco equipos se repartieron USD 650.000; los jueces, de hecho, declinaron nombrar un tercer lugar y dejaron USD 100.000 sin gastar.

## El epílogo terrestre

Ukeje, sin restricciones para usar el dinero, ya anunció que parte irá a más investigación en tecnología alimentaria. La diosa Ani —la de la tierra fértil— apenas comienza su viaje interestelar. Y el futuro de la exploración humana, como dice la NASA, dependerá de ideas exactamente como esta.

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