sábado 24 de febrero de 2024 15:30 pm

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El hispano Germán Tabares aplaudió la reciente aprobación de una ley que prohíbe las estufas de gas, los hornos y la calefacción de propano en los edificios nuevos en Nueva York porque beneficiará a las personas y el medio ambiente, pero considera que es necesario también centrar la atención en las muchas edificaciones antiguas que hay en la ciudad donde residen personas de bajos recursos.

Los neoyorquinos se despedirán de las estufas de gas a partir de 2026, vinculadas con enfermedades respiratorias, cuando entre en vigencia una ley que prohibirá su uso y convertirá a New York en el primer estado del país en no utilizar gas natural.

La disposición ambiental, aprobada recientemente en el marco del presupuesto estatal, tiene como objetivo disminuir las emisiones de contaminantes como dióxido de nitrógeno y monóxido de carbono.

Tabares, un periodista de origen colombiano que residió cerca de 15 años en la Gran Manzana y ahora vive en Nueva Jersey, dijo a Huella Zero que hay que tomar en consideración a las personas de bajos recursos que viven en edificios antiguos y cómo pueden reemplazar las estufas de gas.

“En los edificios antiguos es donde viven las personas de bajos recursos y si vamos a condados como el Bronx tienen también un sistema muy antiguo. Algunos propietarios de edificios han sido muy negligentes y no realizan las reparaciones adecuadas”, comentó.

Tabares dijo que “cuando el sistema de calefacción no funciona se han vistos obligados a utilizar las estufas de gas para calentarse y eso también es una cuestión muy delicada y muy peligrosa que ha ocasionado muchas muertes y muchos accidentes”.

Dentro de tres años los nuevos edificios de menos de siete pisos deben utilizar estufas eléctricas y en 2029 será implementado en edificaciones más grandes, de acuerdo con lo establecido en la ley producto de negociaciones entre los legisladores y la gobernadora del estado, Kathy Hochul.

En Nueva York 3 de cada 5 hogares usan gas natural para calefacción y cerca del 62% utiliza gas natural para cocinar, de acuerdo con la U.S Energy Information Administration.

La Ciudad de Nueva York aprobó en 2022 la prohibición de combustibles fósiles en nuevos edificios y estará vigente en 2024 para edificios de menos de siete pisos.

En la Ley de Reducción de la Inflación de Biden está previsto un reembolso de hasta $840 por una estufa eléctrica u otros electrodomésticos.

La medida ambientalista es rechazada por la Asociación Estadounidense del Gas que ha afirmado que prohibir el gas natural puede encarecer la vivienda.

“Todas las casas eléctricas requieren modificaciones costosas, lo que puede aumentar significativamente el costo total de la vivienda. De acuerdo con la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas, por cada mil dólares que aumenta el costo de construir una unidad de vivienda, 117,932 familias no pueden pagar esa unidad. Los jóvenes y los hogares de bajos ingresos serían los primeros en perder el precio, y sus costos no terminarían ahí”, advirtió.

Food & Water Watch, quien dirigió una campaña de defensa de la disposición ambientalista junto con otras organizaciones, calificó la medida como una victoria histórica para el movimiento climático de base del estado.

“El estado de Nueva York está liderando el camino para acabar con la devastadora adicción de Estados Unidos a los combustibles fósiles. El resto del país ahora debe ponerse al día. El movimiento audaz de Nueva York para convertirse en el primer estado de la nación en prohibir los combustibles fósiles en la construcción nueva es innegablemente enorme”, dijo Alex Beauchamp, director de la Región Noreste de Food & Water Watch.

Impactos en la salud

Las estufas de gas emiten óxidos nitrosos, como el benceno, el etilbenceno y el tolueno y está relacionado con enfermedades respiratorias. También emiten metano, incluso cuando están apagadas, y el metano calienta la atmósfera de la Tierra, de acuerdo con Sierra Club.

Y un estudio reveló que las estufas de gas estaban asociadas con el 12.7 por ciento de los casos de asma infantil en Estados Unidos, indicó.

Mientras que en Nueva York los edificios son los mayores contaminadores representando el 32 % de las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el calentamiento del clima en el estado.

Estudios de RMI encontraron que las leyes de construcción totalmente eléctricas del estado y de la ciudad de Nueva York evitarán juntas hasta 6,1 millones de toneladas métricas de contaminación por dióxido de carbono para 2040, el equivalente a mantener a más de 1,3 millones de automóviles fuera de circulación, según Food & Water Watch.

Otro estudio publicado por el International Journal of Epidemiology encontró “evidencia cuantitativa” de que, en los niños, la cocina a gas aumenta el riesgo de asma y el dióxido de nitrógeno (NO2) en interiores incrementa ese riesgo.

*Sonia Osorio es periodista venezolana especializada en diferentes áreas incluyendo política latinoamericana, judicial, desastres naturales, negocios y el mercado hispano en EEUU.

eldiariony.com

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