El Premio Nobel de Química 2025 fue concedido a Susumu Kitagawa, Richard Robson y Omar M. Yaghi por su desarrollo de estructuras metal-orgánicas (MOFs), materiales porosos con el potencial de transformar la lucha contra la contaminación y la escasez de agua. Estas estructuras, capaces de capturar gases y extraer humedad del aire, representan un avance clave para la sostenibilidad.
El secreto de las MOFs Las MOFs son cristales con poros a escala molecular, diseñados para atrapar y liberar sustancias específicas. Su versatilidad permite aplicaciones como:
- Captura de CO₂ para reducir el efecto invernadero.
- Extracción de agua en desiertos.
- Almacenamiento seguro de gases industriales.
Un esfuerzo colectivo El británico Richard Robson inició la investigación en los 80, pero fueron Kitagawa y Yaghi quienes, entre 1992 y 2003, lograron estabilizar las MOFs y demostrar su potencial práctico. Hoy, estos materiales se usan en proyectos para purificar agua y reducir emisiones.
Impacto y expectativas El comité Nobel resaltó que las MOFs podrían resolver desafíos globales, desde la contaminación hasta la desertificación. «Su capacidad para diseñar materiales a medida es revolucionaria», afirmó Heiner Linke.
Un llamado a la acción Para Yaghi, el premio es un reconocimiento a la ciencia aplicada: «Debemos usar este conocimiento para proteger el planeta». Kitagawa, por su parte, espera que el Nobel impulse la investigación en tecnologías limpias.



