viernes 1 de marzo de 2024 03:38 am

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Luego de tres años de la devastación económica causada por la pandemia, siguen cerrando empresas y reduciendo nóminas. Otras se van al trabajo remoto. Por ello, el Departamento de Trabajo crea herramientas tecnológicas para atender esta nueva realidad.

Recientemente se anunciaron grandes cambios para abordar el difícil clima laboral posterior a la pandemia, inundado todavía por el cierre de empresas, reducciones de personal y el trabajo remoto. Para ello, el gobierno estatal lanzó una plataforma para ayudar a garantizar el cumplimiento de la Ley de Notificación de Reentrenamiento y Ajuste de Trabajadores del Estado de Nueva York, conocida como Ley WARN.

Esta norma básicamente requiere que con 90 días de anticipación, las empresas con más de 50 trabajadores, proporcionen advertencias tempranas de cierres, reubicaciones, reducciones y despidos a todos los empleados afectados.

Esta obligación de un “aviso anticipado” brinda a los empleados, sus familias y las comunidades, un tiempo razonable para hacer la transición, buscar un nuevo empleo e ingresar a los programas de capacitación laboral con la asistencia del Departamento de Trabajo del Estado de Nueva York (NYSDOL).

En esta dirección, la gobernadora Kathy Hochul en medio de toda una movida de modernización tecnológica, de varias agencias del gobierno estatal, informó que tanto las empresas como los trabajadores contarán con un portal web más “amigable” para hacer los trámites de la Ley WARN.

“Este nuevo portal y las mejoras a las reglamentaciones de la Ley WARN, son medidas sumamente necesarias para reducir la carga administrativa de las empresas y brindar a los neoyorquinos que lo necesitan apoyo integral”, indicó la gobernadora Hochul.

Todo más rápido

La nueva herramienta mejorada en línea, brindará a las empresas la capacidad de presentar avisos de despidos de una manera más rápida y simplificada, y lo más importante, ofrecerá a los trabajadores más tiempo para la transición a un nuevo empleo. 

La comisionada del Departamento de Trabajo del Estado de Nueva York, Roberta Reardon, indica que las “alertas tempranas” ayudan a acortar el tiempo en que los empleados cobran los beneficios del seguro de desempleo y, por lo tanto, reducen la responsabilidad del empleador asociada con los despidos. 

“Queremos asegurarnos de que cada empleado afectado, tenga todas las ventajas posibles para asegurar rápidamente nuevas carreras o nuevos puestos de trabajo”, indicó.

El lanzamiento del nuevo portal de la Ley WARN es parte del plan de modernización continuo de 4 años de NYSDOL, para reducir el volumen de llamadas, mejorar la experiencia de los trabajadores y conectar rápidamente a los neoyorquinos con los beneficios del seguro de desempleo. 

En teoría, una vez que se envía un aviso de la Ley WARN, la División de Fuerza Laboral y Soluciones de Empleo de NYSDOL, trabaja con las juntas locales de desarrollo de la fuerza laboral, las partes interesadas de la comunidad y las empresas para conectar a los trabajadores afectados con nuevas carreras y oportunidades laborales. 

La Gobernadora también anunció propuestas de cambios de fondo en las reglamentaciones de la Ley WARN, para abordar cómo el nuevo escenario del trabajo remoto, afecta el cumplimiento de esta norma. Además se simplifica el lenguaje, para garantizar que las empresas comprendan mejor sus obligaciones.

De acuerdo a las leyes vigentes en Nueva York las empresas o corporaciones que tienen más de 50 empleados  que no notifiquen en los lapsos requeridos, reducciones o cierres,  corren  el riesgo de ser obligadas a pagar salarios y beneficios a los empleados. Además, enfrentar una multa civil.

Economía post pandémicaSe solicitan empleos

Durante la pandemia, NYSDOL recibió una cantidad sin precedentes de presentaciones de avisos de la Ley WARN, que aumentó de 430 presentaciones que afectaron a 27,858 trabajadores en el 2019 a 2,170 presentaciones que afectaron a 240,001 trabajadores en el 2020.

Con total seguridad, estos números oficiales describen posiblemente solo un costado minúsculo de la realidad laboral post pandémica.

Luego exactamente de tres años que la economía del país y del mundo empezara a derrumbarse por los efectos de la pandemia de la COVID-19, a la fecha, algunos sectores empresariales y comerciales minoristas de Nueva York, siguen sin mostrar signos importantes de recuperación.

El dato más importante de esta caída económica, tiene que ver justamente con las pérdidas de cientos de puestos de trabajo. Y la peor noticia es que no hay esperanza de recuperación de esta tendencia de cierres este año. 

De acuerdo con una radiografía de la crisis del mercado de trabajo, específicamente en la Gran Manzana, publicado por The New School, de los 950,000 puestos de trabajo que se perdieron a principios de 2020, más de 300,000 todavía no se han recuperado.

“Este impacto económico cayó de manera desproporcionada en los trabajadores de industrias caracterizadas por el trabajo cara a cara, como restaurantes, comercio minorista, hoteles, construcción, artes y manufactura”, indica el reporte.

Otro hallazgo, es que las pérdidas de la mayor cantidad de empleos por esta fatalidad, se han concentrado en Manhattan, en donde se cuentan el 75% de las vacantes en el caso específico de la ciudad de Nueva York.

Hay que esperar

Hay otro ángulo demoledor que muestra esta investigación: No se espera que la ciudad vuelva a su nivel de empleo de marzo de 2020, pues las proyecciones apuntan a que no será hasta el último trimestre de 2024 que la Gran Manzana pueda recuperar su nivel de ocupación laboral. Es decir, cinco años después que esta crisis de salud pública conmocionó la vida de los neoyorquinos.

En el caso muy específico de Manhattan, las posiciones laborales en el comercio minorista y el sector de alojamiento y restaurantes sufrió cuando el turismo se desplomó y muchos trabajadores de oficinas, de varios rangos, optaron por el trabajo remoto.

En los primeros tres meses de 2023, en algunas áreas comerciales de la ciudad, se observan grandes negocios minoristas que siguen cerrando o reduciendo sus nóminas y centros corporativos que nunca abrieron. 

Todo lo anterior, adiciona una fotografía más o menos cercana de las abultadas estadísticas del desempleo. Pero solamente para los registros oficiales. Hay otras grietas que difícilmente estarán reflejadas en algún registro. 

“Sin aviso ni protesto”

Por ejemplo, la trabajadora de limpieza dominicana, Ana Figueredo, de 40 años, ofrecía servicios para una compañía de mantenimiento de oficinas en varias torres del Bajo Manhattan. Ahora sobrevive limpiando algunas casas. Nada fue lo mismo. Ni para ella. Ni para sus compañeros.

“Lo que pasa es que solamente salen noticias cuando despiden a ejecutivos de las grandes corporaciones y reducen nóminas grandes. Pero hay una cuenta que nadie está sacando aquí en Nueva York. Y es que con el cierre de esas oficinas corporativas y grandes negocios, a la par, miles de familias pobres también sufren”.

Ana destaca que en su caso, la contratista de limpieza se las ingenió para cerrar sus operaciones sin “aviso ni protesto”, aunque ella calcula que por lo menos tenían a cu cargo un “ejército” de más de 100 empleados.

“Para quienes tenemos papeles, obviamente pudimos colectar y recibir nuestros cheques de estímulo. Pero por la pandemia la mayoría de las empresas cerraron sin poder avisar a nadie porque era una emergencia. Pero yo pienso en las miles de personas, incluyendo muchos compañeros, que por no estar legales, no tienen derecho a nada”

La isleña comenta que antes había cientos de oficinas en la ciudad de Nueva York, para hacerle limpieza y mantenimiento de lunes a lunes. Miles de personas a las cuales servirles café, llevarles un almuerzo. Y que en la noche, se tomaban un trago en un bar.

“¿Quién hacía ese trabajo?”, se preguntó.  

La inmigrante también recuerda que miles de restaurantes y cafeterías estaban al mediodía repletos de esos profesionales, que ahora trabajan en sus casas, porque muchas oficinas cerraron.

“La pandemia acabó con todo eso. Tú donde pongas los ojos hay una tienda cerrada, los negocios los ponen más pequeños, porque tampoco están viniendo tantos turistas como antes. Y detrás las historia de miles de familias que están sin empleo y nunca le notificaron nada”, refirió.

Lo que refiere la quisqueyana, en sus palabras, y en su experiencia, pareciera revelar más que una opinión personal.

En efecto, la capacidad de los trabajadores profesionales de oficinas para trabajar de manera remota, sigue teniendo en el primer trimestre de 2023 un impacto pronunciado en el empleo en varias industrias “cara a cara”.

Estas industrias antes prestaban servicios a un millón de trabajadores de oficina de Manhattan, en restaurantes, cafeterías, tiendas minoristas, bares y lugares de entretenimiento. 

Antes de la pandemia, el 86% de los empleos de la industria de trabajo remoto de la ciudad se encontraban en Manhattan.

eldiariony.com

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