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El sedentarismo continúa siendo uno de los desafíos de salud asociados con los estilos de vida modernos.

Millones de personas pasan gran parte de sus jornadas sentadas frente a computadoras, conduciendo vehículos o utilizando dispositivos electrónicos.

Aunque estas actividades forman parte de la vida cotidiana, permanecer demasiado tiempo sin moverse puede afectar el bienestar físico.

El cuerpo necesita movimiento

La actividad física regular contribuye al funcionamiento del sistema cardiovascular, al mantenimiento de la fuerza muscular y al control de diversos factores de riesgo.

También puede favorecer el descanso y mejorar el estado de ánimo.

Por el contrario, una rutina caracterizada por largos períodos de inactividad se asocia con mayores riesgos para la salud.

No es necesario comenzar con ejercicios intensos

Las personas que llevan una vida sedentaria pueden incorporar cambios progresivos.

Caminar durante algunos minutos, utilizar escaleras cuando sea posible y levantarse periódicamente del escritorio son medidas sencillas que ayudan a interrumpir los períodos prolongados de inactividad.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que los adultos realicen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, o una cantidad equivalente de ejercicio vigoroso.

También aconseja realizar actividades de fortalecimiento muscular.

La alimentación y el descanso también importan

El movimiento debe acompañarse de otros hábitos saludables, como mantener una alimentación equilibrada y dormir lo suficiente.

Las personas con enfermedades crónicas o limitaciones físicas pueden necesitar recomendaciones individualizadas antes de comenzar determinados programas de ejercicio.

Un cambio que comienza con decisiones pequeñas

Mejorar la salud no siempre requiere transformaciones radicales.

La constancia suele ser más importante que realizar esfuerzos intensos de manera ocasional.

Incorporar movimiento a la vida diaria representa una inversión en bienestar que puede beneficiar a personas de diferentes edades.

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