sábado 13 de julio de 2024 01:53 am

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Mientras sigue en suspenso cómo y cuánto se pagara el salario a más 65,000 repartidores, el Contralor exige a la Ciudad cumplir con la ley aprobada en 2021. Voceros de las ‘apps’ aseguran que estos costos se cargarán a los clientes y se reducirá el negocio.

Luego de meses de movilizaciones para mejorar sus condiciones laborales, miles de trabajadores de deliveries de la ciudad de Nueva York denuncian que las empresas de aplicaciones de pedido digital como DoorDash, Grubhub y Uber están enviando mensajes de desinformación, desde sus mismas plataformas, para reducir y diluir las reglas que los llevaría a pagar un salario mínimo legal.

Hasta ahora, estos trabajadores que suman 65,000 en toda la Gran Manzana, obtienen ganancias a través de propinas.

“Están usando tácticas para reducir nuestra organización, diciéndole a los deliveristas que si se aprueba un salario mínimo, van a tener menos trabajo porque existirán menos clientes y también menos propinas. Hay que aclarar que el pago de un salario mínimo ya es ley. Y solo estamos llegando a acuerdo de cómo y cuánto”, denunció Ligia Guallpa, portavoz del Proyecto de Justicia Laboral.

La Ley Local 115 de 2021 aprobada por el Concejo Municipal requiere que el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP) estudie las condiciones laborales de los repartidores y promulgue reglas que establecieran pagos mínimos por viaje, antes del 1 de enero de 2023. 

Según el primer boceto, dado a conocer por la Ciudad en octubre, el salario mínimo comenzaría en $17,87 en 2023 y aumentaría a $23,82 el 1 de abril de 2025. 

Pero esa propuesta fue rechazada tajantemente por el movimiento que respalda a estos trabajadores agrupados en “Deliveristas Unidos”, quienes además de un punto de arranque de $20 dólares de ingreso mínimo por hora, demandaron una tarifa adicional de $5, para cubrir costos de equipos de seguridad como sus servicios de GPS.

En suspenso

Luego de semanas de negociaciones, la nueva propuesta para la fuerza laboral de reparto, se les pagaría $19,96 por hora para 2025, menos que los $23,82 que propuso DCWP anteriormente.

Una nueva tarifa por hora de $17,96 comenzaría este año y aumentaría durante los próximos dos años.

El cambio que planteó la municipalidad tenía como objetivo limitar los pagos superpuestos cuando los trabajadores trabajan para más de una aplicación a la vez, lo que se denomina “aplicación múltiple”, que según un estudio representaba el 18% del tiempo de los trabajadores.

También se baraja la posibilidad que desde el momento en que cada deliverista acepte un pedido se le pague 0,50 centavos por minuto, si las compañías programan un esquema de pago por viaje.

Mientras el aumento para los repartidores sigue en suspenso, una nueva audiencia pública programada para para escuchar los argumentos de los trabajadores y las compañías estuvo precedida por preocupaciones manifiestas de este gremio, respaldadas además por el Contralor y el Defensor del Pueblo de la Ciudad de Nueva York. 

Existe la certeza en este gremio que la Ciudad podría estar escuchando argumentaciones de las corporaciones para reducir los beneficios a estos trabajadores esenciales.

Tras una larga audiencia realizada el viernes tampoco se logró un acuerdo. Por lo cual el salario mínimo para estos trabajadores queda todavía en el limbo.

“DoorDash, Grubhub y Uber están presionando agresivamente para negarles a sus trabajadores un salario mínimo y la Alcaldía no debe capitular ante la presión de las empresas de aplicaciones de miles de millones de dólares”, dijo el contralor Brad Lander. 

Con base a los mandatos de la ley, los repartidores deberían haber recibido aumentos antes del 1 de enero de este año. 

“Esta demora viola gravemente la ley y, lo que es peor, estamos viendo un esfuerzo engañoso de enterrar un recorte salarial en el doble discurso regulatorio, todo para cubrir las ganancias corporativas de las espaldas de los trabajadores más excluidos y esenciales. DCWP debe garantizar que a los trabajadores se les pague al menos el salario mínimo, por cada hora que trabajen, incluido el tiempo que pasan esperando su próxima entrega”, exigió Lander.

En la larga etapa de comentarios las empresas de aplicaciones de entrega, como Uber y DoorDash, esgrimen que se verán obligadas a aumentar los precios, limitar a los trabajadores y su flexibilidad para elegir sus turnos.

“Nos tratan de dividir”

Los deliveristas también temen que la nueva oleada de inmigrantes que llegó a Nueva York y que encuentran en este sector su único “salvavidas”, no entiendan las luchas que por años ha tenido ese gremio y cedan a continuar con las condiciones actuales “por la desesperación de ganar cualquier cosa”.

Además aseguran que tras la “campaña de miedo” promovida por las grandes corporaciones dueñas de las ‘apps’, algunos de los miembros de la asociación de deliveristas han desertado e incluso han testificado que temen que el aumento salarial, tal como esta planteado, pueda más bien reducir el negocio.

Por su parte, Gustavo Ajche, cofundador de Los Deliveristas Unidos cree que los trabajadores seguirán organizándose hasta que ganen “un pago justo por nuestro trabajo”.

“No hay más tiempo para retrasos o audiencias públicas. La administración de Adams debe promulgar de inmediato el salario mínimo que merecen los trabajadores esenciales de entrega de alimentos”, clamó el activista quien subrayó que las plataformas de envío están tratando de dividir y generar intrigas en esa fuerza laboral para evadir cumplir con la ley.

Portavoces de la Ciudad dijeron a El Diario que DCWP está trabajando para encontrar una solución que satisfaga las necesidades de todas las partes interesadas. Tanto así que después de la audiencia inicial, se tomaron en consideración también los comentarios del público.

En total, esta agencia recibió cerca de 2,000 comentarios sobre la propuesta inicial.

Al cierre de esta edición no se conocieron reacciones de portavoces de estas plataformas digitales sobre los señalamientos de “campañas de desinformación” dirigidas a los deliveristas.

Aunque DoorDash, la plataforma de más rápido crecimiento a nivel nacional, envió un comentario público rechazando la propuesta inicial de la ciudad, debido al problema de las aplicaciones múltiples.

En este sentido, Sascha Owen, gerente de relaciones gubernamentales de la compañía para Nueva York, manifestó que los salarios “probablemente resultarán en nuevos costos sustanciales que deberán trasladarse a los consumidores. Y muchas familias de la ciudad de Nueva York probablemente ya no podrán pagar los servicios de entrega, como resultado del aumento de los costos”.

eldiariony.com

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