jueves 18 de julio de 2024 23:10 pm

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Ante la falta de lugares en refugios y hoteles para seguir ubicando a solicitantes de asilo en la Gran Manzana, el alcalde Adams anunció una iniciativa de dos años junto a más de medio centenar de templos de diferentes fe religiosas que alojarán a 1,000 migrantes en pequeños grupos de varones solteros.

La falta de espacio en refugios y hoteles en Nueva York para seguir alojando a migrantes recién llegados, que continúan arribando a la Gran Manzana, ha hecho que las autoridades municipales busquen todo tipo de iniciativas para poder albergarlos, y ahora iglesias y centros de culto abrirán sus puertas para acoger a unos 1,000 solicitantes de asilo.

Así lo anunció este lunes el alcalde de Nueva York, Eric Adams, quien en conferencia de prensa explicó que el programa de albergue será una asociación de dos años con la organización New York Disaster Interfaith Services, con el que 50 iglesias, sinagogas y templos de la Gran Manzana brindarán refugio durante la noche, a grupos de hasta 19 hombres adultos solteros por cada sitio. Asimismo, se crearán 5 centros de recreación donde los migrantes pueden estar en el día.

“No importa qué religión practiques, es en todas nuestras religiones que se supone que debemos preocuparnos por aquellos que están en necesidad. No solo está en la Estatua de la Libertad, sino también en nuestros textos que miramos y leemos”, dijo el burgomaestre. “Esta es una oportunidad construida sobre una crisis. Estuvimos en el proceso, durante meses, de sentarnos con nuestros líderes religiosos para tratar de navegar muchas de las complejidades asociadas con cómo usar los espacios como un lugar para centros de descanso y lugares donde las personas pueden dormir, y al mismo tiempo mantener los servicios de adoración”.

Además de aliviar la falta de albergue para los recién llegados, el nuevo plan también disminuirá los gastos de la Ciudad, pues la iniciativa costará $125 dólares por cada persona, muy por debajo de los costos que implican los hoteles y refugios y conectará a los solicitantes de asilo con las comunidades locales.

A pesar de insistir en que la Gran Manzana seguirá tendiendo la mano a los solicitantes de asilo, el burgomaestre hizo nuevamente un llamado al gobierno federal para que ayude a la Ciudad, que hasta ahora ha gastado más de $1,200 millones, mientras que Washington solo ha desembolsado casi $40 millones, cifra que solo cubre cinco días de costos.

La ciudad de Nueva York continúa haciendo todo lo posible para abordar esta crisis, pero necesitamos asistencia adicional… Esto no es sostenible. No podemos seguir sosteniendo esto”, dijo Adams. “Queremos declarar un estado de emergencia nacional aquí en el estado para obtener recursos adicionales. El gobierno federal puede hacer esto”.

El pastor Gil Monrose, director ejecutivo de la Oficina de Asociaciones Comunitarias y Religiosas de la Alcaldía, no solo valoró los esfuerzos que la Ciudad está haciendo para tenderle la mano a los migrantes que llegan a la Gran Manzana junto a organizaciones e iglesias, sino que, contrario a voces que intentan promover discursos contra los inmigrantes, recordó que Nueva York siempre acoge a quienes desean empezar vidas prósperas.

Nuestra ciudad ha sido testigo de una afluencia sin precedentes de solicitantes de asilo que llegan aquí, escapando de la violencia, la opresión, la pobreza y, como todos nosotros, son personas que quieren vivir y mantener a sus familias en paz. La ciudad de Nueva York es la ciudad de los inmigrantes”, dijo el líder religioso. “Los líderes religiosos están abriendo sus puertas a los solicitantes de asilo, brindando su espacio y las manos de la comunidad para cuidarlos”.

Peter B. Gudaitis, director de la organización NYDIS (New York Disaster Interfaith Services), manifestó que las comunidades religiosas de la Gran Manzana están dispuestas a seguir “su misión de convertir sus espacios sagrados en refugios seguros” para los solicitantes de asilo, y advirtió que con ayuda de la Ciudad, seguirán satisfaciendo necesidades básicas como alimentos, vivienda y ropa.

Se nos recuerda que, en todas las tradiciones religiosas, la hospitalidad hacia el extranjero es tanto un llamado divino, como una obligación sagrada”, comentó el líder de fe. “Nuestros nuevos vecinos necesitan nuestra hospitalidad”.

Kate Toth, directora ejecutiva de la organización Bricks and Mortals, destacó la importancia de que 50 centros de culto se hayan sumado a la iniciativa para apoyar con albergue a los más necesitados y aseguró que urge seguir apoyando.

“Aplaudimos a las instituciones religiosas que han dado un paso al frente para abordar la crisis migratoria al usar sus espacios para albergar, servir y apoyar a los neoyorquinos más nuevos”, dijo Toth. “Sabemos que las organizaciones basadas en la fe brindan el 40 por ciento de los servicios humanos vitales y generan más de $1,700 millones en impacto económico anualmente. Y en la ciudad de Nueva York, 6000 casas de fe, de todas las religiones, brindan apoyo a los más vulnerables”.

eldiariony.com

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