El ministro de Defensa de Irán, general Aziz Nasirzadeh, advirtió este miércoles que su país atacará bases estadounidenses y de sus aliados en Medio Oriente si el presidente Donald Trump autoriza un ataque militar contra Irán. Según la agencia estatal Mehr, Nasirzadeh dejó claro que la respuesta iraní no se limitará a objetivos estadounidenses, sino que también incluirá a cualquier país que colabore con operaciones militares contra Irán. «Irán atacará bases estadounidenses si es atacado», declaró el ministro, añadiendo que «todas las bases de EE.UU. y de países aliados que ayuden en ataques contra Irán serán objetivos legítimos», y advirtió que la respuesta será «dolorosa para los enemigos».
Esta amenaza se produce en un contexto de tensiones crecientes entre Estados Unidos e Irán, agravadas por las declaraciones de Trump sobre una posible intervención militar en apoyo a las protestas civiles en Irán. Las relaciones entre ambos países se han deteriorado aún más tras un ataque estadounidense en junio de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes, que, según Teherán, dejó más de 1,000 muertos. Irán respondió con un ataque a una base estadounidense en Catar, lo que elevó el riesgo de un conflicto abierto en la región.
En el ámbito diplomático, Irán presentó este martes una queja formal ante el Consejo de Seguridad de la ONU, acusando a la administración Trump de incitar a la violencia y vulnerar la soberanía nacional. El embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, responsabilizó directamente a Estados Unidos e Israel por la seguridad de la población civil, afirmando que ambos países tienen una «responsabilidad legal directa e innegable» por las muertes de civiles, especialmente jóvenes. Esta denuncia refleja el intento de Irán de ganar apoyo internacional y presionar a la comunidad global para que limite las acciones de Washington.
La escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos ha generado preocupación en la comunidad internacional, que teme un conflicto regional de grandes proporciones. Mientras Trump evalúa sus opciones, Irán ha dejado claro que no dudará en responder con fuerza a cualquier agresión, lo que podría desencadenar una guerra con consecuencias impredecibles. Analistas señalan que, aunque Irán tiene capacidad para lanzar ataques limitados, un conflicto prolongado sería devastador para la estabilidad de Medio Oriente y podría arrastrar a otros actores regionales.




