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Dos legisladoras hispanas presentan un anteproyecto que obligaría a los empleadores a invertir en condiciones más seguras para sus empleados. NYC está de primera en la lista nacional, en el registro de aumento de hurtos a tiendas.

Si los bodegueros y comerciantes minoristas de la ciudad de Nueva York están lidiando diariamente con los rateros en sus negocios, enfrentando ya como algo normal los hurtos, ataques físicos y verbales, los trabajadores de las grandes tiendas por departamento, en otra proporción, también padecen la tendencia creciente de los robos y los riesgos de la violencia. Pero en este caso, mayormente la amenaza proviene de estructuras de crimen organizado más sofisticados.

Como dejaron claro este jueves los líderes del Sindicato de Minoristas, Mayoristas y Grandes Tiendas (RWDSU), casi dos tercios de sus miembros sufrieron acoso verbal o conducta intimidante por parte de un cliente.

Más de la mitad de los encuestados, no han recibido formación de su empleador, sobre cómo responder a la acción de los ladrones.

Sólo el 5% de los encuestados estuvo de acuerdo con la siguiente afirmación: Mi empleador ha realizado cambios en el lugar de trabajo, después de un incidente violento, para que mi trabajo sea más seguro.

“Los trabajadores minoristas tienen derecho a ir a trabajar todos los días y no preocuparse por regresar a casa al final del día con su familia ”, expresó Félix Ocasio, presidente del Local 1-S RWDSU/UFCW que representa a los trabajadores de la emblemática tienda Macy’s en Herald Square en Manhattan. al igual que los almacenes de Queens y Parkchester.

El líder sindical remarca que las quejas de los trabajadores de conductas violentas de clientes, va en un franco ascenso, por ello están presionando por la aprobación de nuevas legislaciones que protejan a esta masa laboral.

¿Cuál es la idea?

Para abordar la arremetida exponencial de estos delitos, el RWDSU está apoyando a la presidenta de la comisión de Trabajo del Senado, Jessica Ramos, y la asambleísta Karines Reyes, presidenta del Subcomité de Seguridad en el Lugar de Trabajo, en el anteproyecto de Ley de Seguridad de los Trabajadores del Comercio Minorista. (S.8358).

Esta iniciativa requeriría que los empleadores de estos comercios creen condiciones de trabajo seguras para sus empleados, mediante la implementación de capacitaciones preventivas continuas, la realización de evaluaciones de riesgos periódicas y el mantenimiento de registros detallados de los incidentes de violencia en el lugar de trabajo.

“Ya se ha debatido mucho sobre el aumento de las penas para las bandas de ladrones organizados. Pero todavía tenemos que conversar sobre el hecho de que estos trabajadores, suelen estar en la primera línea, para hacer frente a la crisis de salud mental, la pobreza y la falta de control de armas. Los trabajadores minoristas sindicalizados, tienen la oportunidad de negociar mejores medidas de seguridad”, razonó Ramos.

El dilema: ¿Leyes muy flexibles?

De enero a junio del 2023, el robo en la ciudad de Nueva York aumentó un 12 por ciento con respecto al mismo período del 2022 y un 58 por ciento más en comparación con los primeros seis meses del 2017. En el mapa del aumento de esta categoría de delitos, la Gran Manzana sigue estando de primero en la lista en todo el país.

La naturaleza de esta nueva ola de robos, de acuerdo a los perfiles que manejan las autoridades, más que rateros aislados, involucra a bandas que atacan repetidamente a tiendas que venden mercancías de mayor valor, incluso prendas de marcas famosas, para luego revenderlas en mercados secundarios, como eBay, OfferUp y Facebook Marketplace, o incluso en puestos de ventas ambulantes.

Tanto el alcalde Eric Adams, como la gobernadora Kathy Hochul, han insistido en hacer ajustes a la controversial Ley de Fianzas y al sistema de justicia penal.

De hecho, en el proyecto de presupuesto 2025 presentado por la mandataria estatal, se apartan $40 millones de dólares para crear un escuadrón especial de la policía estatal para ayudar a la arremetida de los rateros. Asimismo, se proponen algunos ajustes a los castigos por delitos menores como los hurtos, aunque técnicamente aún no está claro en cuáles aspectos.

De acuerdo con las denuncias continuas de los pequeños y grandes comerciantes, es que incluso los ladrones en serie, incluso si son arrestados, suelen salir libres el mismo día por las leyes penales vigentes en Nueva York desde enero de 2020.

El límite para que el sistema de justicia criminal de Nueva York considere que un robo es una felonía mayor, que podría terminar directamente en una privativa de libertad de un año, es cuando la persona se ha apoderado de productos cuyo valor asciende a $1,000 o más.

Ha sido noticia en la Gran Manzana que farmacias y grandes almacenes han tenido que cerrar, porque no pueden manejar el alto volumen de robos.

Las cámaras de comercio han argumentado que ya sus agremiados han hecho lo suficiente invirtiendo en sistemas especiales de cámaras de última generación, detectores de robos y más empleados de seguridad, lo que ha significado inversiones multimillonarias.

En el medio de esta diatriba, la asambleísta Karines Reyes propone que más allá de los esfuerzos por endurecer las sanciones penales para los grupos organizados, que participan en robos minoristas, se debe abordar este problema de manera integral.

“Esta legislación que estamos presentando, prepararía a los empleadores y trabajadores, al exigir capacitación adecuada, evaluaciones de amenazas y transparencia en los incidentes que ocurran”, destacó.

Hablan los afectados

Un trabajador de Macy`s en la calle 34 de Manhattan, considerada la tienda por departamentos más grande del mundo, dijo a El Diario que todos los días hay incidentes. El más común es que captan a personas tratando de sacar productos sin pagarlos y cuando hay un reclamo o una revisión, casi siempre hay reacciones violentas.

“Yo tengo 12 años trabajando en este mismo lugar. Y siempre han existido ladrones, pero de un par de años para acá, como han flexibilizado las leyes, entonces no le tienen miedo ni a la policía. Ahora en este invierno, como se pueden meter las cosas en los abrigos, es un desastre”, indicó un empleado puertorriqueño que prefirió no revelar su nombre.

En un comunicado, Shaun Kavanaugh, presidente del Local 3 RWDSU/UFCW que representa a los trabajadores de Bloomingdale`s opina que actualmente se están proponiendo muchas soluciones para abordar el robo y la violencia en las tiendas minoristas, pero nadie, excepto los sindicatos, pregunta a los trabajadores qué se debe hacer.

“Los empleadores deben crear lugares de trabajo seguros y la Ley de Seguridad de los Trabajadores del Comercio Minorista haría que eso suceda. Eso es todo lo que pedimos”, acotó.

El dato:

25,000 arrestos por robo en tiendas en los cinco condados confirmó el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York durante el año 2023.

Por Fernando Martínez

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